Harold Alvarado Tenorio:
Harold Alvarado Tenorio es Doctor en Letras por la Universidad Complutense y Director del Departamento de Literatura de la Universidad Nacional de Colombia. Es Presidente de la Fundación Arquitrave y director de la revista y la editorial del mismo nombre. Ha recibido, entre otros, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar y el Internacional de Poesía Arcipreste de Hita. En 2005, durante el XIII Festival Internacional de Poesía de Bogotá, fue ofrecido un homenaje a su vida y su obra, la cual ha sido publicada en inglés, francés, italiano, griego, chino, alemán, rumano, búlgaro y portugués. Es autor de los siguientes libros:
Ultrajes, 2005; The Outrage of the Years (traslated by Rowena Hill), 2005; Summa del cuerpo, 2002; Fragmentos y despojos, 2002; Literaturas de América Latina, 1995; Ensayos, Cali, 1994; Poemas chinos de amor, 1992; La poesía de T.S. Eliot, 1988; Espejo de máscaras, 1987; Una generación desencantada: los poetas colombianos de los años setentas, 1985; Kavafis, 1984 ; Cinco poetas españoles de la Generación del Cincuenta, 1980
PROVERBIOS
No hables.
Mira cómo las cosas a tu alrededor se pudren.
Confía sólo en los niños y los animales
y de los ancianos aprende el miedo de haber vivido demasiado.
A tus contemporáneos pregunta sólo cosas prácticas
y comparte con ellos tus fracasos, tus enfermedades,
tus angustias, pero nunca tus éxitos.
De tus hermanos ama el que está lejos
y teme al que vive cerca.
A tus padres nunca preguntes por su pasado
ni trates de aclarar con ellos tu niñez y juventud.
Con tu patrón no hables, escríbele y nunca le cuentes
tus planes futuros y miéntele respecto a tu pasado.
Con tus colegas habla del clima, el aumento de salario
y elogia con vigor sus faltas.
Ama a tu mujer hasta donde ella lo permita
y si llegas a tener hijos, piensa que,
como en los juegos de azar,
podrás ganar o perder.
El destino no existe.
Eres tú tu destino.
Y si llegas a la vejez da gracias al cielo por haber vivido largo tiempo,
pero implora con resignación por tu pronta muerte.
Los que no tenemos dinero ni poder valemos menos
que un caballo, un perro, un pájaro o una luna llena.
Los que no tenemos dinero ni poder siempre hemos callado
para poder vivir largos años.
Los que no tenemos dinero ni poder
llegados a los cuarenta
debemos vivir en silencio
en absoluta soledad.
Así lo entendieron los antiguos,
así lo certifica el presente.
Quien no pudo cambiar su país antes de cumplir la cuarta década
está condenado a pagar su cobardía por el resto de sus días.
Los héroes siempre murieron jóvenes.
No te cuentes, entonces, entre ellos.
y termina tus días
haciendo el cínico papel de un hombre sabio.
< ATRAS |